lunes, 8 de julio de 2013

Muniellos (1ª parte)

En junio, aprovechando unos días de vacaciones, me acerqué con R. Dominguez por la Reserva Natural de Muniellos (Cangas de Narcea). Hay una ruta establecida, y para poder visitar la reserva hay que pedir permiso (conceden 20 al día, y son gratuitos). La ruta comienza en Tablizas, y ya desde el inicio se ve qué tipo de camino hay, estrecho, rocoso y con muchos árboles.

Inicio ruta, en Tablizas



Uno de los primeros pobladores que pudimos ver fue al lagarto verdinegro, escondido entre los matorrales.


Lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi)


Además de la frondosidad del bosque caducifolio, me llamó la atención la gran variedad de brezos presentes en la zona, como el brezo blanco (Erica arborea), y el brezo rojo (Erica australis) entre otros






En diferentes tramos del camino, éste se veía atravesado por canchales, en los que había que tener cuidado para no torcer un pie.


Canchal
Canchal
Aunque no tan abundantes como los brezos, había bastantes acebos.


Acebo (Ilex aquifolium)
El primer tramo de la ruta (unos 14 kilómetros), se hizo un poco largo, y de vez en cuando había que hacer alguna paradita para coger ánimos y fuerzas.


No, aunque lo parezca no es un koala abrazadico a su árbol...

la verdad es que se escuchaba multitud de pájaros, pero no tengo el oído tan entrenado como para disinguirlos por su canto, y eran tan escurridizos que entre la frondosidad del bosque me costó ver claramente a alguno durante la ruta que hicimos. Aunque algunas huellas de su presencia si que encontramos.

¿Posible accion de pico picapinos?

Así que de fauna poco nos cruzamos durante el paseo. Pudimos ver el lagarto verdinegro y otro tipo de lagartijas (creo que alguna era una lagartija roquera Podarcis muralis), y un sapo despistado, que corrió raudo a esconderse bajo una piedra.


Sapo (Bufo bufo)
El principal indicio de presencia animal fueron los excrementos (de los cuales vimos muchos y de muchas variedades, incluído excrementos de oso), pero por no ser escatológica, dejo una muestra visual.


El final de la primera parte del trayecto, concluye en las lagunas glaciares. Como íbamos un poco justos de tiempo, sólo subimos hasta la primera.

Laguna glaciar

Subida a la segunda laguna glaciar
Y allí, en lo alto de las rocas, nos dió la bienvenida un majestuoso rebeco (Rupicapra rupicapra). Esto nos dió ánimos y fuerzas para el descenso.

Rebeco (foto de R Dominguez)
Fotos: Inés G. de Castro

3 comentarios:

Enrique Sampedro Miranda dijo...

Qué interesante ruta e lugar. Non teño a sorte de coñecelo. A ver si nalgún momento teño a sorte de poder ir. Metíchesme as gañas ;)
Un saúdo.

Xabier Prieto Espiñeira dijo...

E o Mesotriton alpestris...nada de nada?? É unha teima que teño desde pequeno (estiven en Somiedo hai un dou anos e quedei coas ganas).
Penso que é o anfibio máis fermoso de Europa, e o día que o vexa heivos invitar a unha cea (nun mesón barato, Quique, que te vexo vir)

Inés G. dijo...

Pois non vin nada de nada Xabi, aínda que teño que recoñecer que tampouco fixen un esforzo intensivo para ver se o atopaba, por dous motivos: o primeiro que non podía facer paradas moi longas xa que tes unn tempo limitado para chegar de volta a Tablizas, e segundo porque o meu acompañante gústalle saír ao campo, pero non "bichear" tan intensivamente coma min (aínda que o moi "cabrito" ten moita sorte nas súas saídas -para mostra, ver a entrada do oso pardo-)

Respecto a Muniellos, eu levaba con ganas de ir ata alí dende que na carreira de bioloxía case imos aló nunhas prácticas. 13 anos despoís puiden cumplir con esa ilusión...

Graciñas pola vosa visita mozos. Apertas.